La semana pasada en GSO vimos que Dios es “el Dios de toda consolación” (2 Co 1). Este domingo aprendimos cómo este consuelo llega hasta nosotros: por medio de la verdad del evangelio, proclamada de hermano a hermano.
“Después de orar, lean el texto y usen las preguntas para recordar, aplicar y orar la verdad bíblica.”
1 Tesalonicenses 4:13-5:11
13 Pero no queremos, hermanos, que ignoren acerca de los que duermen, para que no se entristezcan como lo hacen los demás que no tienen esperanza. 14 Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios traerá con Él a los que durmieron en Jesús. 15 Por lo cual les decimos esto por la palabra del Señor: que nosotros los que estemos vivos y que permanezcamos hasta la venida del Señor, no precederemos a los que durmieron. 16 Pues el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Dios, y los muertos en Cristo se levantarán primero. 17 Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre. 18 Por tanto, confórtense unos a otros con estas palabras. 1 Ahora bien, hermanos, con respecto a los tiempos y a las épocas, no tienen necesidad de que se les escriba nada. 2 Pues ustedes mismos saben perfectamente que el día del Señor vendrá así como un ladrón en la noche; 3 que cuando estén diciendo: «Paz y seguridad», entonces la destrucción vendrá sobre ellos repentinamente, como dolores de parto a una mujer que está encinta, y no escaparán. 4 Pero ustedes, hermanos, no están en tinieblas, para que el día los sorprenda como ladrón; 5 porque todos ustedes son hijos de la luz e hijos del día. No somos de la noche ni de las tinieblas. 6 Por tanto, no durmamos como los demás, sino estemos alerta y seamos sobrios. 7 Porque los que duermen, de noche duermen, y los que se emborrachan, de noche se emborrachan. 8 Pero puesto que nosotros somos del día, seamos sobrios, habiéndonos puesto la coraza de la fe y del amor, y por casco la esperanza de la salvación. 9 Porque no nos ha destinado Dios para ira, sino para obtener salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, 10 que murió por nosotros, para que ya sea que estemos despiertos o dormidos, vivamos junto con Él. 11 Por tanto, confórtense los unos a los otros, y edifíquense el uno al otro, tal como lo están haciendo.
Para recordar
- En el v. 13, Pablo no pide que dejemos de entristecernos, sino que no nos entristezcamos “como los demás que no tienen esperanza”. ¿Cuál es la diferencia entre esas dos clases de tristeza?
- Según el v. 14, ¿en qué se basa la esperanza cristiana tras la muerte de un hermano?
- En el v. 3, Pablo enfatiza que cualquier seguridad es temporal y frágil. Según los vv. 4-5, ¿en qué debemos apoyarnos nosotros en cambio?
- El mismo mandato: “confórtense unos a otros”, aparece dos veces en el pasaje (4:18 y 5:11), cerrando dos enseñanzas completamente distintas. ¿Qué nos dice esa repetición sobre la relación entre la verdad del evangelio, la vida diaria y la vida de iglesia?
Para aplicar
1 Tesalonicenses 4:18
18 Por tanto, confórtense unos a otros con estas palabras.
-
¿Alguna vez el Señor te ha puesto cerca de alguien que atraviesa duelo? Piensa en las palabras que sueles usar para consolarlo… ¿Has ofrecido un consuelo genérico o has proporcionado un consuelo anclado en la verdad del evangelio, tal y como Pablo lo hace en este pasaje?
-
¿Conoces a alguien que enfrenta la incertidumbre del futuro apoyándose en una falsa «paz y seguridad» (v. 3) — su trabajo, su salud, sus propios planes — en vez de la esperanza de salvación que ya tiene en Cristo (v. 8)? ¿Cómo podrías ayudarlo a ver dónde está su verdadera seguridad?
-
En medio del pasaje tenemos la fuente de consuelo más grande que tenemos (5:9-10). ¿Qué te dice acerca de la importancia de la verdad del evangelio como fuente de toda consolación?
-
¿Crees que dar un consuelo anclado en la verdad del evangelio puede ser más difícil? ¿Por qué? ¿Qué puedes hacer hoy para que el Espíritu te use para consolar a otros con la verdad del evangelio?
-
Piensa en una persona concreta, alguien en duelo, o ansioso por el futuro. ¿Qué palabras específicas, ancladas en la verdad del evangelio, podrías llevarle esta semana?
1 Juan 3:16-18
16 En esto conocemos el amor: en que Él puso Su vida por nosotros. También nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. 17 Pero el que tiene bienes de este mundo, y ve a su hermano en necesidad y cierra su corazón contra él, ¿cómo puede morar el amor de Dios en él? 18 Hijos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.
- La consolación bíblica es más que palabras, es el amor de Cristo encarnado en la iglesia, expresado en palabras y demostrado en acciones. ¿Qué cosas específicas podemos hacer como iglesia/grupo en casa por aquellos que enfrentan duelo o tristeza? ¿Cómo podemos prepararnos para estar listos para cuando esa ayuda sea necesaria?
Para orar
- Alaben a Dios porque en Cristo tenemos un consuelo firme tanto ante la certeza de la muerte como ante la incertidumbre de la vida, ya resuelto en la cruz.
- Confiesen nuestra negligencia a ofrecer un consuelo que refleje el consuelo que hemos recibido de Dios en Cristo.
- Pidan al Señor valentía para hablar esta verdad en voz alta a quien la necesita esta semana, y corazones que no se queden solo en la palabra, sino que la vivan de hecho y en verdad.